Afan de Superación

Víctor García, campeón del segundo cuadro de IV Open Ciutat de Lleida de 2006
Tengo 39 años y llevo en silla de ruedas desde los tres. Fue mi padre el que me inculcó la devoción por este deporte. Solía ir a verle jugar y compartía su entusias- mo viendo partidos por la televisión (aunque él era de McEnroe y yo de Borg). De vez en cuando me tiraba unas bolas y poco a poco empecé a jugar con algunos amigos en plan “pachanga”. Me enteré sobre el año 1989 de que había otros jugadores en España y muchos torneos en Europa y sobre todo en Francia. Ese mismo año jugué mi primer torneo en Cannes, donde me di cuenta de que la silla que llevaba era un auténtico armatoste para jugar al tenis. Para el año siguiente ya tenía una más competitiva.

Empecé a entrenar más en serio y en el año 1991, en el primer campeonato de España perdí la final individual ganando la de dobles (título que ganaría otras 4 veces con tres parejas distintas). Formé parte del equipo nacional de 1991 a 1996 participando en las Paralimpiadas de Barcelona’92 y consiguió la clasificación para Atlanta’96. En la copa del mundo por equipos llegamos a conquistar el 11º puesto en 1993. Abandono la competición en 1996 y no la retomo hasta varios años después, pero en un plan más relajado, sin metas a nivel de ran- king buscando más el reto personal y seguir en contacto con los amigos del circuito. En esta segunda época destaca sin duda el torneo IV Open Ciutat de Lleida del pasado octubre, en el que consigo el triunfo del segundo cuadro, propiciado sin ninguna duda por la sangre fría que te dan los años (esta victoria me da un Fed up Card para poder jugar en el pri- mer cuadro del siguiente torneo). Diferencias El tenis en silla de ruedas varía únicamente del estándar en que está permitido que la pelota dé un segundo bote antes de golpearla. La silla forma parte del cuerpo si te diese la pelota y la falta de pie se comete si pisas con la rueda delan- tera en la pista antes de golpear a la pelota. Las sillas suelen tener cuatro ruedas, pero con una disposición diferente: una delante central, las dos laterales con una cierta inclina- ción para facilitar el giro, y una trasera para evitar el vuelco hacia atrás.

Los entrenamientos no difieren en nada a los de otros tipos de categorías, dependiendo su frecuencia e intensidad única- mente en los objetivos marcados. Por lo que dicen mis adversarios y Virginia Galán (mi entrenadora) mis puntos fuertes serían el toque y revés. Los débiles, lo digo yo, la dere- cha paralela y la velocidad. Hemos pasado en España de tener un único torneo en 1991 a tener quince en este año 2006 y parece que se incre- mentarán el año que viene. A nivel mundial existen unos 200 con un circuito bastante similar al de la ATP con los 4 grandes (se suele jugar la semana siguiente al “normal”), master series. Como tenistas he admira- do siempre a los caballeros, jugadores elegantes sin nin- gún tipo de endiosamiento de los que adolecen muchos y, sobre todo, con un buen juego de ataque: Edberg, Sampras, Federer, Rafter. En cuanto a mis metas actuales dentro del tenis, al margen de seguir jugando algunos torneos, estoy sacando el título de Monitor Nacional (el de Instructor lo saqué en el mes de julio) y me apetecería transmitir todo lo que he podi- do aprender a lo largo de estos años esperando que la gente pueda disfrutar con este deporte tanto como yo lo he hecho, dentro y fuera de la pista. Dentro de esta meta, me gustaría trabajar en la promo- ción del tenis en silla de rue- das hablando con clubes y federaciones territoriales de toda España con el fin de organizar exhibiciones y clinics para darlo a conocer.

Agradecimiento Desde estas páginas quiero trasladar mi agradecimiento especial al R.C. Jolaseta por la sensibilidad que ha tenido adaptando las instalaciones para que pueda practicar tenis. Víctor

Deja un comentario